Cada vez y con mayor insistencia gran parte del colectivo fallero apunta hacia la necesidad de convocar un Congreso General Fallero. El actual Reglamento obvio es decirlo, está obsoleto en la mayoría de su articulado, aunque se le han hecho una serie de parches para continuar funcionando sin alterar su conjunto global y en el peor de los casos los hay que se pasan la reglamentación por el arco del triunfo. El que tenga dudas solo tiene que repasarlo.

El actual Reglamento tiene que adecuarse a la realidad social actual.  Señores, ¡ estamos en el siglo XXI ¡ Hay que ponerse las pilas y ponerse en marcha. La convocatoria no puede demorarse, aunque entendemos que tiene su dificultad y complejidad. También existe otra opción, un congresillo sobre los artículos que demandan cambio y nueva lectura. En ninguno de ambos postulados tienen que emplearse meses y meses para su resolución, pero sí el tiempo necesario para que no resulte una chapuza.

Un aspecto importante es el relativo a los concursos que convoca la Junta Central Fallera. Cada uno de ellos tiene que tener sus bases de actuación y en todos debe prevalecer la transparencia informativa a disposición de las propias comisiones falleras si así lo demandan.

Las estructuras de algunos concursos, como por ejemplo, la elección de cortes de honor y falleras mayores de Valencia, así como jurados de fallas, deben cambiar e introducir otros elementos de clasificación y elección. Un aspecto importante en todo este entramado son los jurados: personas designadas que en todo momento tienen el placet de la Junta Central Fallera para actuar, pero también las comisiones tienen que convertirse en complices del nombramiento aceptando o impugnando si es necesario dicha designación y acatar los resultados de su veredicto. Opino que el concejal de Fiestas y Cultura Popular, Francisco Lleó, debe coger el toro por los cuernos y ser él el que convoque el Congreso General Fallero antes que otros se le adelanten.

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