Los festejos en honor de la Virgen de los Desamparados en la barriada de Quart y Olivereta tienen la curiosidad histórica que son compartidos según la llamada “concordia”  firmada en el año 1853 entre ambos barrios y que establece que durante seis meses la imagen de la Mare de Déu permanecerá en el barrio de Quart y los otros seis meses restantes en la zona de la huerta (Olivereta). Una tradición oral que ambos barrios cumplen año tras año.

La fiesta de la Virgen de los Desamparados en la barriada de Quart podemos datarla, según afirman los historiadores en el siglo XV. El testimonio de esta antigüedad se puede comprobar en la inscripción colocada bajo un altar callejero en la histórica calle de Quart.

Lo que sí es una realidad que no voy a descubrir a estas alturas es la relativa a la devoción y fervor que ambas barriadas tributan a la que es Patrona de todos los valencianos y hacen patente a través de distintas actividades, solemnes procesiones, traslado de la imagen a los casales falleros convertidos en capillas improvisadas rebosantes de flores.

Acerca de los festejos de la Huerta, como dato curioso, cabe destacar que antaño cuando aún no existía la cárcel de mujeres, situada extramuros de la ciudad y cerrada desde hace años, las reclusas al paso de la Virgen entonaban la Salve y era costumbre poner en libertad a una de ella.

En este barrio valenciano que tiene su núcleo eclesial en la parroquia de María Medianera, los festejos a la Mare de Déu rivalizan en  ofrecer un mejor festejos, con mayor popularidad, solemnidad y fervor con la barriada de Quart (Botánico) de la que reciben la imagen cada seis meses.

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