La verdad es que la foto no tiene desperdicio. En la misma se contempla parte de la ejecutiva de la Junta Central Fallera, como Evaristo García, vice 1º, sentado en el sillón principal de hemiciclo del Ayuntamiento y a su alrededor al secretario general, Pedro Maroto, parte izquierda de la foto; Enrique Miñana, vice 3º, situado a la derecha de la fotografía y al siempre recordado Rogelio Domínguez, vice 2º, situado de pie a la izquierda y justo pegado a la espalda de Evaristo García.

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Ese año estaba de vocal en Cultura con el delegado Salvador Cortina; lo pasé en grande pues estaba colaborando en el Concurso de Teatro. De ese año recuerdo a buenos amigos como Isidro Vicente López Cruz, secretario de actas; a José García Bosch, delegado de Régimen Interior; a José Manuel Izquierdo, secretario de Incidencias; al delegado de Recompesas, Víctor Arguello más conocido por el “yayo Víctor” con el que tomaba café casi todos los días en la misma delegación y gracias a una cafetera OroLey; a José Navajas, secretario de Relaciones Públicas; al vicetesorero, Ramón Moncholí “Moncho”; al delegado de Festejos, José Arrendó; al delegado de Infantiles, Chimo Esteve y al delegado de Economía, Alfredo Prats. Algunos lamentablemente ya no están con nosotros y otros tengo la suerte de contar con su amistad en la actualidad. Cabe destacar que esta época debemos situarla en la antigua Llonjeta, frente al edificio de la Lonja, donde estaba ubicada la Junta Central Fallera.

Pero vayamos a la fotografía. De acuerdo con mis notas, está tomada en la asamblea de presidentes donde manifestaron airadas críticas acerca del desarrollo de la exaltación de la fallera mayor de Valencia.

Para comprenderlo mejor recordemos el cómo y por qué de la crítica. La nueva ejecutiva de la Junta Central Fallera apuesta por un cambio en los actos de exaltación de las falleras mayores de Valencia. Por primera vez la exaltación de la fallera mayor de Valencia, Esther Silleras, carece de la figura del mantenedor por aquello de eliminar la llamada “coentor”.

La puesta en escena en el teatro Principal, en la que no hubo ofrenda floral a la fallera mayor de Valencia, corrió a cargo de la comisión de Na Jordana que escenificó la obra El Tapet de Josep Alarte, con música de Fernando Romero y coreografía de Gemma Gisbert. El cambio no gustó y la llamada “cúpula” del organismo fallero tuvo que soportar todo tipo de críticas. Visto lo visto para la exaltación de la fallera mayor infantil de Valencia, María José Calvete se regresó al acto habitual y todos contentos.

Cabe destacar que ese año y con proyectos para promocionar las fallas, la Junta Central Fallera viaja a Amberes y participa en Europalia. Manolo Martín planta una falla; el restaurador Galbis cocina una paella para 1.000 personas; Alimara ofrece un recital de danzas autóctonas y Brunchú dispara un castillo de fuegos artificiales con una medidas de seguridad espectaculares y sorprendentes como confesó el propio pirotécnico a su regreso a Valencia.

De todo esto han pasado ya 29 años, Cómo pasan los años!!

 

 

 

 

 

 

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